
En Cuba: los pioneros y los jóvenes comunistas de aniversario
El 4 de abril se entrelaza en la historia de nuestro país los aniversarios respectivos de la Organización de Pioneros “José Martí" y la de la Unión de Jóvenes Comunistas.
El nacimiento de la actual organización que agrupa a escolares cubanos, que inicialmente se identificó como Unión de Pioneros Rebeldes se produjo el cuatro de abril de 1961.
Al año siguiente fue denominada Unión de Pioneros de Cuba y ya en 1977 en un congreso de la organización se decidió incorporarle el nombre de José Martí, como digno homenaje al gran patriota que había asegurado incluso que los niños son la esperanza del mundo.
Martí también expuso consideraciones muy significativas en relación con la debida formación de las más jóvenes generaciones ya que, por ejemplo, en un trabajo publicado en la Revista Universal, de México, en la edición correspondiente al 13 de mayo de 1875, enfatizó:
“Deben cultivarse en la infancia preferentemente los sentimientos de independencia y dignidad.”
El antecedente más lejano en el tiempo de una organización en Cuba relacionada con los niños data del año 1931 cuando se creó la Liga de Pioneros de Cuba, auspiciada por el primer partido marxista leninista existente en el territorio cubano.
Esa organización se dedicó, fundamentalmente, a propiciar la relación de niños y adolescentes que contribuyeron a ayudar a los presos políticos, así como participar en mítines y en otras actividades. La Liga de Pioneros de Cuba se disolvió en 1936.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana, en 1959, se fueron creando las condiciones para el surgimiento y posterior desarrollo de organizaciones de masas que agruparan a diversos sectores del pueblo.
Así en 1961 surgió la de los pioneros que en su etapa inicial tuvo un carácter selectivo, es decir la integraban un grupo de niños destacados en las escuelas.
Ya a partir de 1966 se acordó convertirla en una gran organización de masas y por ende podían pertenecer a ella todos los infantes que así lo desearan.
Los pioneros están agrupados, en la organización, por edades y nivel en la enseñanza. Son pioneros Moncadistas los que estudian del primero al tercer grado, y los "José Martí", primer nivel, los que cursan de cuarto a sexto grado y segundo nivel los de secundaria básica.
La Organización tiene como símbolos y atributos una bandera, el emblema y la pañoleta, que es azul para los pioneros de primero a tercer grado y roja para los de cuarto a sexto. La de los de la etapa de secundaria tienen un distintivo en lugar de la pañoleta.
También en la fecha del 4 de abril, en este caso en el año 1962, surgió la actual Unión de Jóvenes Comunistas que es la organización de vanguardia de la juventud cubana.
Ese día concluyó el primer congreso de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, que había sido fundada el 21 de octubre de 1960 cuando se fusionaron en una sola las distintas organizaciones juveniles que participaron en la lucha de liberación nacional y fue en ese instante en que se planteó que se adoptase el nombre Unión de Jóvenes Comunistas.
Pasó a ser una organización que aunque agrupa a la vanguardia de la juventud cubana su labor se realiza con todos los jóvenes con vistas a promover su participación en las distintas tareas de la sociedad.
La Unión de Jóvenes Comunistas tiene como emblema las figuras de Julio Antonio Mella, Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara.
El 4 de abril de 1962 al hacer la clausura del congreso juvenil efectuado en La Habana, el máximo líder de la Revolución, el Comandante en Jefe Fidel Castro destacó el simbolismo de la Unión de Jóvenes Comunistas y la trascendencia de la labor de la juventud cubana en la defensa y desarrollo de la Revolución.
Fidel señaló que los jóvenes cubanos tienen muchas razones para sentirse orgullosos y satisfechos.
Y añadió:
“Miramos con admiración y con cariño a los jóvenes porque los jóvenes han hecho mucho por esta Revolución nuestra, porque los jóvenes han escrito páginas de heroísmo muy grande en esta Revolución nuestra; porque los jóvenes nos han dado sobradas razones en todos los órdenes para tener fe en los jóvenes.”
También en otras intervenciones Fidel destacó el gran papel tanto de la niñez como de los jóvenes cubanos en la construcción, desarrollo y defensa de la sociedad socialista.
Citamos tan sólo, a manera de ejemplo, lo detallado por él en tal sentido cuando aseguró:
“Creer en los jóvenes determina una conducta, y la conducta de nosotros, dirigentes revolucionarios, no sería la misma; si no tuviésemos fe en los jóvenes, si no creyésemos en los jóvenes, nuestra conducta y nuestra actitud sería distinta; nuestro trabajo con los jóvenes sería distinto y los resultados, de no creer o de creer, serían también muy distintos.”
Fidel reitero que era necesario creer en los jóvenes y añadió: “Creer en los jóvenes no es ver en los jóvenes a la parte del pueblo simplemente entusiasta; no es ver en los jóvenes a aquella parte del pueblo entusiasta pero irreflexiva; llena de energía, pero incapaz, sin experiencia. Creer en los jóvenes no es ver a los jóvenes simplemente con ese desdén con que muchas veces las personas adultas miran hacia la juventud.
Creer en los jóvenes es ver en ellos además de entusiasmo, capacidad; además de energía, responsabilidad; además de juventud, ¡pureza, heroísmo, carácter, voluntad, amor a la patria, fe en la patria!, ¡amor a la Revolución, fe en la Revolución, confianza en sí mismos!, convicción profunda de que la juventud puede, de que la juventud es capaz, convicción profunda de que sobre los hombros de la juventud se pueden depositar grandes tareas.”
Son múltiples los conceptos expuestos por Martí y por Fidel, y otras relevantes figuras de nuestra historia, que guardan relación con la niñez y juventud.
Inspirados en los principios de Martí y de Fidel los niños y jóvenes cubanos a través de más de 65 años de período revolucionario han estado a la altura del momento histórico que ha vivido nuestro país y siguen siendo imprescindibles en la garantía y defensa de los valores que hemos defendido con firmeza.